Acristalamiento
El acristalamiento es el sistema constructivo que utiliza uno o varios vidrios en puertas, ventanas, fachadas o cerramientos con el fin de cumplir funciones de protección, iluminación, confort y diseño. No se trata solo de colocar un vidrio, sino de elegir el tipo de cristal y la configuración más adecuada según las necesidades del proyecto, ya que cada opción puede aportar beneficios específicos como:
Aislamiento térmico: ayuda a mantener la temperatura interior, reduciendo el consumo de energía en calefacción o climatización.
Aislamiento acústico: disminuye la entrada de ruidos exteriores, favoreciendo ambientes más tranquilos y confortables.
Seguridad: algunos vidrios aumentan la resistencia frente a impactos o evitan desprendimientos peligrosos en caso de rotura.
Control solar: ciertos acristalamiento filtran la radiación solar, reducen el deslumbramiento y bloquean rayos UV que deterioran mobiliario.
Estética y diseño: además de funcional, el vidrio es un elemento arquitectónico que aporta luminosidad, amplitud visual y estilo a los espacios.
En definitiva, el acristalamiento es un componente clave para el rendimiento y la habitabilidad de los edificios modernos, donde la eficiencia energética, el confort y la seguridad tienen un papel protagónico.

Tipos de
Acristalamiento

DBH (Termopaneles): doble vidrio hermético para mejor aislación térmica y acústica.
Cristales Templados: mayor resistencia y seguridad.
Cristales Laminados: seguridad y control solar, con alta durabilidad.
Cristales Simples: opción económica para proyectos estándar.
